Y fue entonces, cuando me vi ahí tirada, con mi esencia perdiéndose entre los azulejos del suelo, que tomé una decisión que marcaría el rumbo de mi vida para siempre: Yo no me rindo.
Ella solo quiere ser feliz, ella ya no quiere llorar más, esta muy cansada de sentirse derrotada y de verse derrotada. Sigue tirando de la cuerda mujer de fuego, que arda la intensidad de tus emociones y de las cenizas se genere la esperanza.
Que sola me siento incluso rodeada de tanta gente, estoy ausente y me entristece no poder hacer algo para cambiarlo


